Otra “guerra” hace caer a los Juegos Olímpicos

La fecha precisa aún no se sabe; las autoridades deportivas mundiales y el gobierno japonés tendrán que definir eso.

Si antes fue por cruentas guerras bélicas, hoy ha sido por una positiva guerra médica mundial: la lucha contra la pandemia del coronavirus (Covid-19). Ésta fue la causante de que los Juegos Olímpicos Tokio 2020 se pospusieran un año. Un largo año, la fecha precisa aún no se sabe; podrían ser 10, 11, 12 ó 15 meses. Las autoridades deportivas mundiales y el gobierno japonés tendrán que definir eso.

Varias cosas son ciertas. No habrá en este 2020 los ansiados y anhelados juegos olímpicos en el país oriental. Seguramente un número considerable de atletas que competirían en este 2020 ya no lo podrán hacer por diversas causas (edad, desgaste, lesiones, etcétera). La pérdidas económica para el país anfitrión, principalmente, es de miles de millones de dólares. 

Decir que los olímpicos simplemente se mueven un año no es suficiente para tratar de disminuir los efectos diversos de lo que sería esta justa deportiva que por segunda ocasión organizaría Japón (en 1964 le tocó ser sede).

La historia cuenta que, efectivamente, en 1916 fueron cancelados por la primera guerra mundial; la humanidad, como siempre, no entendió nada de lo que aconteció y fue en 1940 cuando de nueva cuenta se cancelaron los juegos y cuatro años más tarde, también se cancelaron. Es decir, en 124 años de esta justa deportiva, tres veces se cancelaron los juegos y en este 2020 solamente se posponen hacia el 2021.

Y aún recordamos los recíprocos boicots que se dieron en los olímpicos de Moscú y luego el de EUA -que por cierto es el país con más justas de este tipo que ha organizado: cuatro-. Empero los juegos siguieron. Y no es sino hasta este 2020 cuando una guerra contra el coronavirus rompe el esquema para el país anfitrión y a los más de 150 países inscritos para participar.

Japón -con una población superior a los 126 millones y una economía de las más respetadas e influyentes en el planeta- tenía todo listo para la realización de la versión 32 de los Juegos Olímpicos. Los directivos del Comité Olímpico Internacional (COI) en verdad estaban sorprendidos por la toda la dedicación que gobierno y pueblo japoneses dispensaron para la organización de tales juegos.

Thomas Bach, presidente del COI, dijo en 2019 en Tokio: “Puedo decir verdaderamente que nunca he visto una ciudad olímpica tan preparada como Tokio y falta un año para los Juegos Olímpicos”.

Y así era. Todo estaba listo. Los multimillonarios contratos con las cadenas de televisión y radio para la transmisión de los juegos; la venta de los boletos (incluso ya un buen porcentaje está vendido); las promociones turísticas a nivel internacional, así como las diversas presentaciones de la tecnología japonesa para el mundo (con  su inimaginable tren que levanta una velocidad de 600 kilómetros por hora -el llamado Tren Maglev– y sus robots que asistirían al turismo).

Asimismo, cabe anotar que de las 5,600 viviendas que se construyeron para levantar la Villa Olímpica, mil de ellas ya están vendidas y comprometidas a entregarlas en el mes de septiembre a más tardar. ¿Y ahora qué pasará?

El diario Nikkei apuntó que con la determinación del COI y gobierno japonés de posponer un año los Juegos Olímpicos, habrá una sangría de casi 2,700 millones de dólares.

Y nada más para que tengas una ligera idea de los costos de los boletos: hay de 18 dólares para niños, personas mayores y con discapacidades; otros de 108 dólares y los más caros fluctúan por ahí de 2,700 dólares (apertura y clausura).

¿Tarjeta roja? El 2021 no es el 2020. La Selección mexicana de futbol ahora enfrenta un grave problema. Muchos de sus jugadores sobrepasarán la edad permitida para la justa futbolera en Tokio 2021; la edad límite es de 23 años y seis meses. Al menos una docena de jugadores saldrían del seleccionado, a menos que… que haya un “milagro” -de cualquier índole: económico, reformas al reglamento, una excepción muy especial-. Es probable que otras selecciones estén en semejante situación…

83 Convención Bancaria: A causa del coronavirus Covid-19 Hacienda aceleró pago a proveedores

De acuerdo a Arturo Herrera, titular de Hacienda, los pagos a proveedores serán acelerados a causa del coronavirus.

Durante la 83 Convención Bancaria, Arturo Herrera, titular de Hacienda aseguró que los pagos a proveedores serán adelantados a causa de los crecientes casos de coronavirus en México. 

El gobierno realiza un análisis para agilizar pagos y dotar de liquidez a sus proveedores. Esta es una de las formas de respuesta del gobierno ante la emergencia de salud por el coronavirus.

Al llegar la clausura de la 83 Convención Bancaria en Acapulco, Arturo Herrera, secretario de Hacienda y Crédito Público, señaló que la dependencia realiza un barrido de los adeudos para acelerar los pagos. “La medida busca dotar de liquidez a los proveedores”, puntualizó.

El titular de Hacienda también aprovechó su intervención para advertir que es un hecho que la epidemia de Covid-19 tendrá un impacto global, sin embargo, afirmó que la coyuntura requiere una respuesta coordinada con las autoridades de salud.

“La coyuntura requiere reacciones oportunas, no precipitadas y basadas en datos”, dijo.

Explicó que las autoridades hacendarias pueden enfrentar la coyuntura derivada del coronavirus pues se ha asegurado el pago de la deuda en dólares.

Además explicó detalladamente que actualmente, el 88% de la deuda del gobierno está denominada en pesos y 81% de las obligaciones son a largo plazo, con vencimientos a 8 años para la deuda interna y 10 años para la deuda externa, plazos que han mejorado desde los 5 años que se registraban en promedio en el año 2000.

Herrera reafirmó que la estrategia para enfrentar el coronavirus pasa por tres órdenes de coordinación: con el sector salud, para comprar a tiempo materiales y medicamentos; con los mercados financieros, para, en conjunto con el Banco de México, asegurar liquidez a los mercados, y en tercer lugar están las acciones para mitigar el impacto, como la contratación de coberturas petroleras.

“Buscamos mitigar los riesgos en finanzas públicas y los efectos en la economía. Estamos calculando los impactos de la epidemia a partir de simulaciones”, añadió el secretario.

Fuente: Forbes

Por: Azenet Folch